Para mí
He perdido y he ganado, todo al mismo tiempo. Fuimos egoístas, sinceros, humildes, caprichosos, egocéntricos, cariñosos… cuando lo fuimos todo y todo fue lo que perdimos. Nosotros, jóvenes e inexpertos, estamos llenos de inseguridades que cada día nos pasan factura. Incluso siendo los más atrevidos, lanzándonos al vacío, hemos dudado. Ahora, imagínate que no te hubieses lanzado al vacío, que por el miedo al qué dirán, a cómo podrá reaccionar el resto, qué la incertidumbre del futuro te pare los pies y que la vergüenza te quite los colores… te quedes con las ganas. Quedarse con las ganas… Quedarse con las ganas… Quedarse con las ganas… ¿Cómo es posible que nos hayamos quedado con las ganas? Pues amigos, lo hemos hecho. Es más, no lo hemos hecho só...