Precipicios de Conclusiones

Sacar conclusiones precipitadas es igual que  la última pregunta del examen en el que te indica claramente: Responde si o no y JUSTIFICA tu respuesta y responder "SI".
Tú sabes que es SI pero no sabes por qué.
En las conclusiones pasa exactamente lo mismo, llegas a un sitio nuevo, respiras, conoces personas nuevas y empiezas a jugar al "¿Quién es quién?"

No siempre sabemos lo que pensamos que sabemos, ni tampoco vemos lo que pensamos que vemos. Es más, estoy segura de que en alguna que otra ocasión gritasteis el nombre de alguien por la calle, pensando que era alguien conocido y resulta que no, que no era nadie.
Los sentidos tienden a confundir y distorsionar la realidad, sobre todo la vista y el oído. Todo el mundo se ha enterado de cosas de sí mismo que ni si quiera sabía que había hecho. ¿Razón? ¿Motivo?

Nosotros que somos muy amigos de ver, oír y comentar, la mayoría de las veces nos confundimos por mal interpretar las palabras que dicen y las acciones altamente exageradas, por quién nos las cuenta.
¿Quienes somos nosotros para juzgar a nadie?, pregunto.
Justamente eso, nadie. Mi abuela cada vez que fallece alguien dice: "Non somos nada miña filla"
-Del polvo venimos y en polvo nos convertiremos-




Y hablando de polvos, respecto al tema de la vida amorosa, ya sabéis lo que me gusta, somos personas que se enamoran de personas, unas de otras.
Cantidad de veces he visto a dos personas besándose en la calle, la gente que pasaba hacía comentarios bastante desagradables o inapropiados, pero entonces, no os entiendo... ¿qué preferís? ¿La guerra en la calle y el amor en casa? Malas conclusiones y malos pensamientos.

El amor tendría que estar presente en casa y en la calle, pero por preferir, seguramente nos guste más ver el amor antes que la guerra, porque la guerra no le gusta ni a Rambo Acorralado, aunque todos sabemos que es infalible cuerpo a cuerpo en la lucha de guerrillas.
No solo me refiero al amor de parejas, si no al amor de amigos. Estamos totalmente a favor de que los chicos pueden tener amigas y de que las chicas pueden tener amigos sin llegar a más, pero aún estando de acuerdo en varias ocasiones hemos pensado que esa chica le estaba siendo infiel a su novio, y en realidad el chico... era su primo. Eso es sacar malas conclusiones y no sabéis el daño que podéis hacer.
Dicen que el cuerpo humano es capaz de aguantar 45 puntos de dolor en su estado normal y que la mujer en el parto soporta 57 puntos que son comparables con romper 20 huesos a la vez.
Pues bien, que llegue a tus oídos de bocas ajenas que te han sido infieles está entre los 40 y 50 puntos de dolor en el pecho que no te deja respirar.

Creo firmemente que somos personas envidiosas sobre todo: en el amor, en el éxito, en la felicidad y en el dinero..., pero tengo mis razones.
¿Por qué nos molesta que a alguien le estén yendo bien las cosas? ¿Por qué nos molesta que alguien tenga algo que nosotros no tenemos? ¿Por qué no somos felices viendo a la gente ser feliz? ¿Y cómo podemos llegar a serlo deseándole lo peor a alguien? ¿Por qué nunca nos conformamos?

Yo le echo la culpa al peor sentimiento del mundo... La ENVIDIA. En este estupendo año, seguro que nos han pasado cosas estupendas y cosas no tan estupendas que dejamos atrás. En mi caso, he aprendido a vivir con lo que tengo (con algún capricho) y a vivir con lo que me falta. Sin embargo, no le he hecho vudú, ni he maldecido a nadie, es más, me alegro de haberme despreocupado (un poco) del resto y centrarme un poco más en mi, dejando atrás malas conclusiones y malos pensamientos.





Termino este post que tanto tardé en escribir con una  frase de esas que nos hace pensar por lo menos 30 segundos:

Antes de juzgar a alguien por lo que hace, primero analiza todas las circunstancias que lo llevaron a actuar así.
Gracias Mer.

Comentarios

  1. ¿DECISIONES?

    Sí, una bonita palabra con un bonito trasfondo.

    ¿Qué son las decisiones si no una prueba más de nuestra inteligencia? Una decisión es algo que nos hace humano; desde que nacemos, hasta nuestro último aliento, estamos repletos de ellas.

    Son parte de nuestra vida y pilar fundamental de nuestra personalidad, pues muchas de nuestras acciones se han visto y se verán afectas por ellas.
    Pues sí, son tan importantes que la frase "ya eres mayorcito para tomar tus propias decisiones" se ha convertido en dicho fundamental de madre. Personalmente, ésta frase me trae recuerdos agridules ya que cuando mi madre me la recitaba, yo solía tomar la decisión equivocada. Pero esto no es más que una prueba de que somos humanos, y no robots, porque la capacidad de decidir es lo que nos lleva a lo que somos y seremos mañana.
    Hay Buenas y malas decisiones, equivocas y acertadas, pero todas son DECISIONES.
    ¿Qué es lo que nos lleva a tomarlas? Bueno, eso es un misterio que, ni YO, querida Andrea, puedo contestar.



    - OTS

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