Queremos aunque no queramos.

¡Qué manía tenemos de negar lo evidente, lo innegable! Nos gusta San Valentín y eso es un hecho, sólo tenemos que echar un vistazo a las redes sociales entre ayer y hoy.

Todos tenemos a nuestro corazón como a un niño enfermo, le concedemos todo lo que se le antoja. No podemos evitar enamorarnos, ocurre y ya está, si luego somos correspondidos o no ya es otro problema. No podemos evitar llorar cuando algo nos duele y enamorarse duele. Duele cuando eres hija, cuando eres mamá y cuando eres abuela. Son cosas de la vida que uno tiene que pasar y superar, si el tiempo te quiere acompañar o no, aquí en Galicia nunca se sabe.

Los adolescentes somos de la época del Rey León. Después empezamos con Oliver y Benji, que tardaban en cruzar más el campo de fútbol que nosotros decidiendo sobre quién va a ser el  Presidente del Gobierno… que ya es decir. Y seguimos con The Walking Dead y Gossip Girl, estamos preparados para sobrevivir a zombies y a la élite de Manhattan… Somos de épocas, de generaciones y de cosechas.

Nos enamoramos de Glen y de Rick… y nos encanta la maldad de Blair y lo rarito que es Archibald. Nos gusta y lo odiamos todo al mismo tiempo. Nadie busca a alguien a quien querer, sin embargo todos buscamos a alguien que nos quiera, que nos mime y que nos haga reír.
No buscamos a alguien para San Valentín, lo buscamos para todos los días del año, o por lo menos para unos pocos…

Aferrarnos a algo que queremos pero que al mismo tiempo nos hace daño, no es bueno… pero nos cuesta soltarnos, que el mundo esté acostumbrado a lo malo significa que las cosas  no van bien, pensamos que es La Tierra la que nos necesita y somos nosotros los que dependemos de ella. Agradecidos deberíamos estarle a la Tierra por mantener distancias con el Sol.


¡Soltaos! ¡Vividlo todo! ¡Sed felices! Y sobre todo… ¡Querer como nunca y como siempre!


¡Feliz séptimo domingo del año!




“¿Y por qué la quieres?

¿Y por qué no iba a hacerlo?... No sabría decir un porqué exactamente, no diría que es perfecta porque es del Madrid y le gusta la piña en la pizza, pero la quiero porque tiene esa naturalidad y esa alegría que es imprescindible en mi día a día.
Me encanta, nunca deja de reírse o de bromear, es muy divertida. Es muy interesante, siempre tiene algo que contar o algo que decir, es la típica que tiene la última palabra, la típica del comentario sincero pero te lo dice tan en broma que no sabes cómo tomártelo y eso… en realidad es bueno, es muy sincera, a veces se pasa un poco porque además la exageración es lo suyo, tener una chica sincera al lado tiene muchas cosas buenas, en realidad, es tan sincera que cuando me dice: “Qué guapo estoy”, no me queda más remedio que creérmelo. Es tan sincera como educada, ¿de qué vale que diga las cosas si luego sientan mal?
Me encanta leer lo que escribe y escuchar lo que me cuenta aunque a veces desconecte porque habla mucho y muy rápido, siempre hay un tema de conversación, una carcajada sincera y unas copas.

Quizás un día dejes de quererla, cuando no la necesites, ¿Qué vas a hacer?

Ahora mismo, eso no me pasa pero me gustaría poder decírselo, yo sé que la quiero y que no siento nada por nadie que no sea ella. Si me pasara prefiero hacerle el menor daño posible, no quiero hacerla sufrir porque la quiero, siempre quedará el cariño que nos tuvimos, o eso creo.

¿Y si hubiese otro?

Desde cuando otro fue un impedimento. Nunca nada ni nadie fue capaz de romper el amor que existe, ni los padres  ni la distancia.

Querer la quiero los 365 días del año. Tiene una personalidad y unos gustos peculiares, todo lo quiere y todo lo odia.
Tendemos a ser siempre de blanco o negro, Celta o Depor… ella es más de grises. Es indecisa pero a la vez directa. Le gusta la pasta, pero a las noches le sienta bien el pescado. Sobre la música no sabría decir nada, creo que no existe una canción en el mundo que no se sepa. Es mimosa pero a la vez reservada. No me gusta que se pinte los labios… pero le sienta tan bien y está tan guapa con ese rojo cereza, que no puedo evitar besarla.


Porque ella hace que un día nublado, se convierta en soleado con tan solo sonreír.”


"When a man loves a woman"

Comentarios

  1. Yo no soy muy fan de San Valentín, pero sí que me da la impresión de que toda la gente que lo odia con tanta saña en realidad sólo quiere que le compren unas flores o una caja de bombones :)

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