Para mí
He perdido y he ganado, todo al mismo tiempo.
Fuimos egoístas, sinceros, humildes, caprichosos,
egocéntricos, cariñosos… cuando lo fuimos todo y todo fue lo que perdimos.
Nosotros, jóvenes e inexpertos, estamos llenos de
inseguridades que cada día nos pasan factura. Incluso siendo los más atrevidos,
lanzándonos al vacío, hemos dudado.
Ahora, imagínate que no te hubieses lanzado al vacío, que
por el miedo al qué dirán, a cómo podrá reaccionar el resto, qué la
incertidumbre del futuro te pare los pies y que la vergüenza te quite los
colores… te quedes con las ganas.
Quedarse con las ganas…
Quedarse
con las ganas…
¿Cómo es posible que nos hayamos quedado con las ganas? Pues
amigos, lo hemos hecho.
Es más, no lo hemos hecho sólo una vez, si no que cantidad
de veces tenemos llegado a casa y preguntarnos por qué cojones no hice lo que
tantas ganas tenía de hacer y así nos pasamos la vida, arrepintiéndonos de lo
que no hemos hecho y preguntándonos qué pasaría si lo hiciésemos. Vuelta a
empezar.
Te cansas. Te hartas. Te acuestas pensando que no la podías
haber cagado más que esto no puede volver a pasar y te prometes a ti mismo que
vas a cambiarlo todo. Un día te levantas y te das cuenta de que lo has
conseguido, le has dado la vuelta al mundo con mil historias que contar y has
empezado a disfrutar… Dejad de pensar y vivir un poco más.
¡Este verano me he propuesto no quedarme con las ganas y por
ahora voy cumpliendo mis expectativas!
Os cuento: un viernes folklórico tuve que ir a un lugar que
desconocía totalmente, no tenía muy claro ni el nombre ni cómo se llegaba y
llevé mi súper coche, casualidades de la vida que me equivoqué de sitio, llegué
tarde pero cumplí con mi cometido, casualidad también que de vuelta a casa, me
perdí y como no, casi nos matamos. Bien, uno de los mejores días de mi vida.
Todos me vacilaron, se rieron, bromearon y siguen bromeando
cada vez que tenemos un día folklórico pero, os
juro que nunca me lo había pasado tan bien y nunca me había reído tanto
como ese día, mi copiloto tuvo mucho que ver en todo este recorrido. Lo peor es
que volvería a hacerlo y volvería a equivocarme una y otra vez sólo para
sentirme bien, sentir esa libertad que te da conducir, ir sin frenos a ninguna
parte, para reírme de mis propios errores y sobre todo para aprender de cada
uno de ellos.
Llegué a casa como recién salida de un Safari con mil
historias que contar, tan feliz y tan contenta con mi depósito en reserva y mi
gaita en el hombro.
Perdí mucho tiempo, mucha gasolina y mucha vergüenza pero
gané el doble de lo que perdí y por eso ya me valió la pena. Me atrevería
incluso a decir que no perdí tiempo, si no que lo invertí, en descubrir por
dónde no llegar a casa rápido.
Gané en seguridad y en confianza en mí misma. Perderse es
volver a encontrarse y tuve que encontrarme a mí perdiéndote y fue luz en mi
vida. Fue romper algo unido por el paso del tiempo y la comodidad. Fue el final
de un nuevo comienzo.
Fuimos como uña y carne, el Dragon Khan y yo, todos estos
meses, subiendo y bajando sin parar de girar.
Fui la mala del cuento de princesas pero fui la fuerte
luchando contra el monstruo.
Una amiga me decía el otro día que era su ejemplo a seguir
poniéndose a ella misma como persona débil y cobarde, en cambio a mí me
describía como fuerte y valiente, no entendía como después de todo lo que había
pasado en los últimos años podía estar así. ¿ASÍ?
Con ese así, se refería a: así de bien. Me preguntaba a mi
misma a la mañana siguiente después de una noche muy larga que porqué no podría
estar feliz, que razones veía ella que yo ignoraba, es más, ni si quiera se me
pasaban por la cabeza motivos por los que no poder reír o expresar mi felicidad.
Tengo claras muchas cosas pero una de ellas es que invertiré al máximo mi
tiempo en hacer lo que me apetece a mí y no al resto.
Quizás no os haya pasado nunca pero, ¿a menudo no tenéis la
necesidad de sinceraros con alguien diciendo lo que realmente piensas para
estar tranquila contigo misma?
Me he sincerado muchas veces
pero no todas han salido como yo me esperaba. Me pasa como cuando estás
comiendo pipas, empiezas y te enganchas, bien pues siempre que comienzo con mi
monólogo de la sinceridad no puedo parar
de decir las cosas, sean geniales o terribles. Justo por eso la nueva canción
de uno de mis artistas favoritos me gusta tanto. La canción, él y no creo que
el disco vaya a disgustarme. Sincericidio: Sinceridad y Suicidio.
“Te quiero como tantas cosas
que no tienen solución.” Gracias Leiva
Puede que sea un poco
exagerado, pero cuando estás a punto de decir la verdad, es casi obligatorio
tener que experimentar el dolor en el pecho, ese punto de ansiedad o
nerviosismo por la incertidumbre de no saber lo que piensa la otra persona.
Hablo de una verdad inesperada. Sea lo que sea, estoy totalmente a favor de
decir la verdad, eso sí, teniendo máxima precaución en la forma de decirlo, no
vaya a ser que la verdad nos salga cara y vayamos de vuelta a casa con varias
ofensas y algún que otro manotazo.
Desde pequeños nos han dicho
que por mucho que nos cueste decir las cosas siempre tenemos que decir la
verdad, pero… ¿Qué verdad? Cada persona tiene un punto de vista diferente por
ese mismo motivo mi verdad no va a coincidir con la tuya y mi opinión va a ser
totalmente diferente a lo que tú piensas. No coincidir no es motivo de enfado
aunque en realidad la gente se mosquea más por no estar de acuerdo que por lo
que sucede verdaderamente.
Esto es lo que he escrito y
esto es lo que me apetece.
Solo una cosa más, si de
verdad no vais a hacer algo bueno, que realmente haga felices a las personas
que os rodean, decid la verdad. De ilusiones también se vive pero… no al cien
por cien. No disfrutar al completo creo que es desperdiciar al tiempo, sólo por
eso sed súper felices todo el tiempo.
Y que lo último que hagáis
sea quedaros con las ganas de hacer algo que os apetece e ilusiona y os va a
hacer muy felices… aunque sea un rato. Sincérate y quierenos.


Simplemente precioso, Risto Mejide
ResponderEliminarSinceras verbas dun eu desexoso de comerse o
ResponderEliminarMundo....espectante e receptor do que virá...libre de nós e famenta dun Mañá prometedor...Noraboa!!!!!
Sinceras verbas dun eu desexoso de comerse o
ResponderEliminarMundo....espectante e receptor do que virá...libre de nós e famenta dun Mañá prometedor...Noraboa!!!!!
No hay forma más sincera de vivir la vida que mediante el carpe diem, me encanta Andrea ;)
ResponderEliminarPD: No tienes una foto mala jajaja